
Este accidente geográfico se mantiene como una huella de un conjunto de domos volcánicos que emergieron a la superficie.
Alcanza una altura de 35 metros mientras que el pequeño collado, donde se ubica Cala Arena, a 7 metros sobre el nivel del mar.

Constituye el punto más al sur y oriental de la costa andaluza, y a partir de él la costa cambia de dirección hacia al noreste para unirse con el levante peninsular.

Panorámica desde el punto más alto
La lava al solidificarse pierde volumen formando estructuras hexagonales perpendiculares a la superficie.
Por lo que podremos contemplar espectaculares columnas de las que antiguamente se extraían la roca volcánica.
Presentan forma de adoquines por lo que eran usados en distintas construcciones por la zona.




Se accede fácilmente a partir del parking de Cala Arena o siguiendo la ruta para acceder a la citada Cala, y bien merece la pena adentrarse en él y comprobar las distintas formas y colores que estos forman.
Hacia el oriente presenta unas espectaculares vistas de las Calas cercanas, el Arrecife del Dedo, Vela Blanca y del Cerro del mismo nombre.
Mientras al occidente destaca las vistas del faro, los impresionantes acantilados de la zona y el increíble Arrecife de las Sirenas.
