© Autor: C.J.d.H.B. · Fecha 16 / Julio / 2026 · ACTUALIZADO: 4 / AGOSTO / 2026

Quien recorre la costa desde la Playa de los Genoveses descubre que el paisaje cambia casi sin darse cuenta.
La amplia bahía abierta deja paso poco a poco a un litoral mucho más recortado, donde las laderas volcánicas descienden hasta el Mediterráneo formando pequeñas ensenadas, puntas rocosas y calas cada vez más resguardadas.
Cala de los Amarillos representa precisamente esa transición, marcando el inicio del espectacular sistema litoral del Barronal.
Situada al suroeste del Puntal de los Genoveses, esta pequeña cala conserva uno de los paisajes más naturales del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.
Su difícil acceso, únicamente a pie, y la ausencia de cualquier infraestructura turística permiten disfrutar de un ambiente tranquilo incluso durante los meses de mayor afluencia.
Su reducido arenal, rodeado por acantilados volcánicos de llamativas tonalidades amarillas y ocres, contrasta con unas aguas de extraordinaria transparencia donde el paisaje continúa bajo la superficie.
Todo ello convierte a Cala de los Amarillos en un excelente lugar para interpretar la evolución geológica del litoral y comprender cómo la actividad volcánica ha modelado uno de los espacios costeros más singulares del Mediterráneo occidental.
Más que una cala para pasar el día, Cala de los Amarillos invita a recorrer el territorio, detenerse a observar el paisaje y descubrir el punto donde la gran bahía de Los Genoveses comienza a transformarse en la sucesión de calas vírgenes que caracterizan el Barronal.

Cala de los Amarillos se encuentra en el Municipio de Níjar, perteneciente a la Comarca Metropolitana, en la Provincia de Almería, y forma parte del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.
Se abre al Mediterráneo inmediatamente al suroeste del Morrón de los Genoveses, ocupando una pequeña ensenada que marca el final de la gran Playa de Los Genoveses y el comienzo del conjunto de calas que se suceden hacia el Barronal.
Muy cerca se encuentran Cala Príncipe, Cala Chica del Barronal y el resto de pequeñas ensenadas que caracterizan este espectacular tramo del litoral.
Su situación convierte esta cala en uno de los mejores lugares para comprender cómo cambia la costa en apenas unos cientos de metros.
El amplio arco arenoso de Los Genoveses desaparece progresivamente y da paso a una costa mucho más abrupta, dominada por promontorios volcánicos y pequeñas entradas del mar.
La propia configuración de la ensenada refleja la dinámica litoral característica del Cabo de Gata.
El oleaje, los temporales y las corrientes redistribuyen constantemente los sedimentos, modificando ligeramente la anchura de la playa según la época del año.
Este proceso explica que la arena se acumule principalmente en los extremos de la cala, mientras que en la parte central afloran con mayor intensidad los materiales volcánicos sobre los que rompe el oleaje.
Cala de los Amarillos ocupa una pequeña ensenada abierta al mar Mediterráneo, situada entre las laderas orientales del Barronal y los acantilados volcánicos del Morrón de los Genoveses.
Esta privilegiada ubicación convierte a la cala en el punto donde la amplia bahía de Los Genoveses deja paso a un litoral mucho más abrupto, caracterizado por pequeñas calas, plataformas rocosas y escarpados acantilados de origen volcánico.
Cada uno de sus extremos ofrece un paisaje completamente diferente.
En el sector occidental, la orilla puede recorrerse prácticamente junto a la base de los acantilados hasta alcanzar una punta rocosa que ofrece magníficas vistas del litoral.
En cambio, el sector oriental presenta un relieve mucho más accidentado, donde se forman varias piscinas naturales entre las rocas volcánicas.
Más adelante aparece una pequeña cala cubierta por grandes bloques desprendidos de los acantilados, que impiden continuar por la línea de costa hacia el Morrón de los Genoveses.
Esta singular configuración convierte a Cala de los Amarillos en un magnífico lugar para comprender la transición paisajística entre la gran playa de Los Genoveses y el comienzo del sistema litoral del Barronal, uno de los tramos costeros más espectaculares y mejor conservados del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.

Longitud: Aproximadamente 130 m.
Anchura: Aproximadamente 10 – 25 m
Tipo de playa: Cala natural
Arena: Arena grisácea y afloramientos rocosos
Fondo: Arena y roca
Oleaje: Generalmente moderado
Transparencia: Muy alta
Ocupación: Baja
Acceso: Exclusivamente a pie
Nudismo: Habitual
Esta disposición convierte a Cala de los Amarillos en una Cala muy diferente de Los Genoveses o del Barronal, donde predominan los grandes depósitos de arena.
Aquí el relieve condiciona directamente la distribución de los sedimentos, creando una cala de aspecto muy cambiante según el estado del mar y los temporales.
Su reducido tamaño, el acceso exclusivamente peatonal y la complicada bajada favorecen una ocupación generalmente baja, incluso durante buena parte del verano, manteniendo un ambiente donde la tranquilidad sigue siendo uno de sus principales atractivos.

El nombre de Cala de los Amarillos procede de las tonalidades amarillas, ocres y anaranjadas que presentan algunos de los acantilados que rodean la ensenada.
Estos colores son consecuencia de los procesos de alteración que han afectado durante millones de años a las antiguas rocas volcánicas del Cabo de Gata.
La circulación de fluidos hidrotermales y la posterior oxidación de minerales ricos en hierro han favorecido la aparición de estos tonos característicos, que contrastan con el gris oscuro de otras coladas volcánicas presentes en el entorno.
Este extraordinario contraste cromático convierte la cala en uno de los lugares más interesantes para interpretar la compleja historia geológica del Parque Natural.

Todo este sector del litoral se formó durante la intensa actividad volcánica que afectó al sureste peninsular hace millones de años.
Posteriormente, la acción del viento, el mar y la meteorización fue esculpiendo los materiales volcánicos hasta crear pequeñas ensenadas como Cala de los Amarillos.
La presencia de acantilados, plataformas rocosas y laderas de fuerte pendiente refleja la resistencia desigual de las distintas rocas frente a la erosión, dando lugar a uno de los paisajes geológicos más singulares del Mediterráneo español.

Las aguas que bañan Cala de los Amarillos destacan por su elevada transparencia y por la diversidad de ambientes que aparecen en pocos metros.
El fondo alterna pequeñas zonas arenosas con afloramientos rocosos que sirven de refugio a una abundante fauna marina.
Durante una sencilla sesión de snorkel resulta habitual observar salpas (Sarpa salpa), sargos (Diplodus spp.), obladas (Oblada melanura), doncellas (Coris julis), salmonetes (Mullus surmuletus) y otros peces característicos del Mediterráneo.
Entre las grietas de las rocas también pueden encontrarse pulpos (Octopus vulgaris), sepias (Sepia officinalis), erizos de mar (Paracentrotus lividus) y numerosos invertebrados que encuentran aquí un excelente refugio.
La claridad del agua y el buen estado de conservación del ecosistema convierten esta pequeña cala en un magnífico lugar para observar la biodiversidad marina sin necesidad de realizar inmersiones profundas.

Las laderas que rodean Cala de los Amarillos presentan la vegetación característica del litoral semiárido almeriense.
La escasez de precipitaciones, la elevada insolación y la influencia constante del viento han favorecido el desarrollo de especies especialmente adaptadas a estas duras condiciones ambientales.
Entre las plantas más representativas destacan el palmito (Chamaerops humilis), única palmera autóctona de Europa, el esparto (Macrochloa tenacissima), el cornical (Periploca angustifolia) y diferentes especies de tomillos, siemprevivas y matorrales halófilos capaces de colonizar los suelos volcánicos próximos al mar.
La vegetación aparece dispersa sobre las laderas y plataformas rocosas, contribuyendo a estabilizar el terreno y reduciendo los procesos erosivos que afectan a este sector del Parque Natural.
Los pequeños acantilados y las laderas volcánicas sirven de refugio a numerosos reptiles e invertebrados perfectamente adaptados al clima mediterráneo semiárido.
En el litoral es frecuente observar la gaviota patiamarilla (Larus michahellis), que utiliza las cornisas rocosas para descansar, así como el cormorán grande (Phalacrocorax carbo), especialmente durante los meses más fríos.
En los periodos migratorios este tramo de costa también recibe diferentes especies de aves que encuentran en el Cabo de Gata un excelente lugar de descanso antes de continuar sus desplazamientos entre Europa y África.

El acceso más habitual parte desde el aparcamiento de la Playa de los Genoveses, siguiendo la senda litoral en dirección sur.
Tras superar el Morrón de los Genoveses, cuya cima puede alcanzarse mediante una corta pero recomendable ascensión para disfrutar de unas magníficas vistas sobre la bahía, el sendero continúa entre laderas de origen volcánico hasta situarse sobre la pequeña ensenada que alberga Cala de los Amarillos.
Desde este punto comienza un breve pero pronunciado descenso hasta la playa, por un terreno pedregoso e irregular donde resulta aconsejable utilizar calzado de montaña o deportivo con buena adherencia.
Aunque el recorrido no presenta una gran dificultad, conviene extremar la precaución en los últimos metros, especialmente tras episodios de lluvia o cuando el terreno se encuentra suelto.
Durante los meses de verano, el acceso por carretera al sector occidental del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar suele estar regulado mediante un «servicio de lanzadera» desde San José, una medida destinada a reducir el tráfico y minimizar el impacto sobre este espacio natural protegido.
Más que un destino aislado, Cala de los Amarillos forma parte de uno de los recorridos costeros más atractivos del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.
Muchos senderistas continúan desde aquí hacia Cala Príncipe, Cala Chica del Barronal, Cala Grande del Barronal y la Playa del Barronal, recorriendo una sucesión de pequeñas ensenadas y acantilados volcánicos que representan algunos de los paisajes más espectaculares del litoral andaluz.

La ausencia de servicios forma parte de la identidad de Cala de los Amarillos.
No existen infraestructuras turísticas ni equipamientos permanentes, circunstancia que ha permitido conservar prácticamente intacto este enclave del Parque Natural.
Antes de iniciar la visita conviene llevar agua suficiente, algo de comida, protección solar y todo lo necesario para la jornada.
Del mismo modo, resulta imprescindible recoger todos los residuos y abandonar la cala exactamente en las mismas condiciones en las que se encontró.
No dispone de aparcamiento junto a la playa, duchas, aseos, papeleras, chiringuito, socorrista, alquiler de hamacas ni accesos adaptados para personas con movilidad reducida.

La principal actividad consiste en recorrer este tramo del litoral interpretando el paisaje y descubriendo cómo evoluciona la costa desde la amplia bahía de Los Genoveses hasta el sistema de calas del Barronal.
La transparencia del agua permite realizar snorkel en condiciones favorables de mar, especialmente alrededor de las zonas rocosas donde se concentra una mayor biodiversidad marina.
También constituye un magnífico lugar para la fotografía de paisaje.
Durante las primeras horas del día y al atardecer, las tonalidades amarillas y ocres de los acantilados adquieren una intensidad especialmente llamativa que contrasta con el azul del Mediterráneo.
El senderismo es otra de las actividades más recomendables, ya que la cala forma parte de la conocida senda litoral que comunica buena parte de las playas vírgenes del sector occidental del Parque Natural.

Como el resto del litoral comprendido entre Los Genoveses y el Barronal, Cala de los Amarillos se encuentra integrada en la Zona de Especial Conservación (ZEC) y en la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, formando parte además de la Red Natura 2000.
La fragilidad de este ecosistema hace especialmente importante evitar abandonar los senderos, arrancar vegetación, alterar las formaciones geológicas o extraer cualquier elemento natural.
La mejor forma de contribuir a su conservación consiste en disfrutar del paisaje sin dejar rastro de nuestro paso.

El nombre de la cala hace referencia a las tonalidades amarillas y ocres de algunos de los acantilados volcánicos que la rodean.
Marca la transición entre la gran bahía de Los Genoveses y el comienzo del sistema litoral del Barronal.
La anchura de la playa varía notablemente según la dinámica del oleaje y la redistribución natural de los sedimentos.
Es una de las calas menos visitadas de este sector del Parque Natural debido a su acceso exclusivamente peatonal.
Los colores del paisaje cambian de forma muy acusada durante el amanecer y el atardecer gracias a la incidencia de la luz sobre las rocas volcánicas.

Desde Cala de los Amarillos puede recorrerse uno de los sectores más interesantes del litoral protegido del Cabo de Gata.
Muy cerca se encuentran el Morrón de los Genoveses, magnífico mirador natural sobre la bahía, Cala Príncipe, Cala Chica del Barronal, Cala Grande del Barronal y la Playa del Barronal, formando una sucesión casi continua de pequeñas ensenadas separadas por promontorios volcánicos.
En sentido contrario, la Playa de los Genoveses ofrece un paisaje completamente diferente, dominado por un amplio arco arenoso y el característico sistema dunar que la convierte en una de las playas más conocidas del Parque Natural.
Quienes deseen prolongar la excursión pueden continuar por la senda litoral hacia el Collado de Vela Blanca, uno de los mejores miradores del Cabo de Gata, desde donde se obtienen panorámicas excepcionales tanto de la costa de San José como del tramo comprendido entre Vela Blanca, el Arrecife de las Sirenas y la pedanía de Cabo de Gata.
Más que un destino aislado, Cala de los Amarillos representa un cambio de paisaje.
Aquí termina la amplitud de la bahía de Los Genoveses y comienza un litoral mucho más recortado, donde las laderas volcánicas, las pequeñas ensenadas y los acantilados pasan a dominar el horizonte.
Quienes recorren este sendero descubren que cada cala posee una personalidad diferente.
Cala de los Amarillos destaca precisamente por marcar ese punto de transición, donde el paisaje empieza a transformarse y anuncia el espectacular recorrido que continúa hacia el Barronal, uno de los tramos costeros más singulares y mejor conservados del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.

