
La Flora de Andalucía presenta una extraordinaria diversidad de formas, adaptaciones y estrategias de supervivencia, resultado directo de la variedad climática, geográfica y ecológica del territorio andaluz.
Para facilitar su estudio, identificación y consulta, las especies vegetales se organizan en distintos grupos según criterios botánicos y divulgativos.
Esta clasificación permite comprender mejor la vegetación andaluza y organizar la información de forma clara y accesible, tanto para la consulta desde casa como durante rutas de senderismo, actividades de observación o trabajos de divulgación sobre el terreno, donde podrás identificar especies, consultar fichas detalladas y explorar el Catálogo completo.


La clasificación de la flora de Andalucía se basa principalmente en criterios botánicos generales, combinados con aspectos prácticos que facilitan su identificación y comprensión:
A partir de estos criterios, la flora andaluza se organiza en grandes grupos que permiten estructurar el catálogo de especies de forma coherente, funcional y fácilmente ampliable.


Los Árboles constituyen uno de los elementos más visibles y representativos del paisaje andaluz.
Son plantas leñosas de porte elevado, con un tronco principal bien definido, que forman bosques, dehesas, riberas y alineaciones naturales en numerosos ecosistemas.
En Andalucía destacan los encinares, alcornocales, pinares y bosques de ribera, así como especies adaptadas a condiciones climáticas extremas, desde zonas secas hasta áreas de alta montaña.
Los principales bosques estan formados por especies como encina – Quercus ilex –, alcornoque – Quercus suber – o pino carrasco – Pinus halepensis –.
Su clasificación permite comprender su papel ecológico, su relación con el suelo y el clima, y su importancia en la conservación de la biodiversidad.
Facilita, además, facilita consultar fichas detalladas para su identificación.

Curiosas formas naturales en troncos de árboles que sugieren figuras reconocibles, observadas a lo largo de nuestras Rutas de Senderismo por diferentes Espacios Naturales de Andalucía, reflejo de la riqueza de su flora, naturaleza y biodiversidad.




Dentro del conjunto arbóreo, los árboles y arboledas singulares de Andalucía representan un patrimonio natural de extraordinario valor biológico, paisajístico, histórico y cultural.
Se encuentran distribuidos por todas las Provincias de Andalucía y reflejan la diversidad de condiciones ambientales del territorio.
Desde el punto de vista ecológico, estos ejemplares actúan como reservorios de biodiversidad y refugio de numerosas especies asociadas.
En el plano paisajístico, constituyen hitos visibles que refuerzan la identidad de los entornos rurales y naturales.
Además, muchos de ellos han sido tradicionalmente espacios de referencia social, simbólica o productiva para las poblaciones locales.
Su reconocimiento y protección responden a la necesidad de conservar un legado común que permite comprender la evolución del paisaje andaluz y fomentar una gestión sostenible del territorio.

Los arbustos son plantas leñosas de menor tamaño que los árboles, generalmente con varios tallos desde la base.
Forman parte esencial del matorral mediterráneo, uno de los ecosistemas más característicos de Andalucía.
Este grupo incluye especies altamente adaptadas a la sequía, al fuego y a suelos pobres, y desempeña un papel clave en la protección del suelo, la alimentación de la fauna y la regeneración natural de los ecosistemas.
Su clasificación permite identificar formaciones vegetales típicas y entender su función dentro del paisaje mediterráneo.

Las Plantas herbáceas constituyen el grupo más numeroso y diverso de la flora andaluza.
Se caracterizan por carecer de estructuras leñosas permanentes y por presentar una gran variedad de formas, tamaños y ciclos vitales.
Incluyen especies anuales, bianuales y perennes, muchas de ellas con floraciones llamativas y estrechamente ligadas a las estaciones del año y al régimen de precipitaciones.
Su estudio resulta fundamental para comprender la dinámica de los ecosistemas, la biodiversidad florística, la riqueza botánica de Andalucía y facilita explorar el Catálogo para ampliar información.

Entre la diversidad de plantas con flores que habitan bosques, dunas y sierras de Andalucía, las orquídeas destacan no solo por su belleza, sino también por sus sofisticadas estrategias reproductivas.
Constituyen uno de los grupos más llamativos dentro de las plantas herbáceas y resultan de especial interés para quienes desean identificar especies y profundizar en la diversidad vegetal regional.
Las orquídeas forman una de las familias botánicas más extensas del planeta, con unas 25.000 especies distribuidas por casi todos los continentes, excepto en regiones polares y desiertos extremos.
Aunque muchas prosperan en climas tropicales donde crecen sobre árboles y mantienen hojas durante todo el año, también están presentes en numerosos hábitats de Andalucía.
En distintas zonas del territorio, especialmente en entornos montañosos como Sierra Nevada, han desarrollado estrategias adaptativas singulares.
Durante periodos ambientales desfavorables pierden su parte aérea y sobreviven bajo tierra mediante tubérculos, rebrotando cuando llegan las lluvias del otoño o la primavera.
Este comportamiento les permite persistir en ecosistemas con estaciones marcadas.
El momento de floración constituye la mejor oportunidad para observarlas en el campo y apreciar su diversidad morfológica y cromática, contribuyendo al conocimiento y valoración de la biodiversidad herbácea andaluza.

Dentro de la Flora andaluza se encuentran numerosas especies tradicionalmente utilizadas con fines medicinales, aromáticos o culinarios.
Estas plantas forman parte del conocimiento popular y etnobotánico de la región desde hace siglos.
Entre éstas se incluyen especies tradicionales como romero – Salvia rosmarinus.
Aunque muchas de ellas pertenecen botánicamente al grupo de las herbáceas o los arbustos, su clasificación específica como plantas medicinales permite destacar su valor cultural y divulgativo.
En la actualidad, la recolección de estas especies está regulada o prohibida en muchos Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, por lo que su conocimiento debe abordarse siempre desde una perspectiva respetuosa y responsable.

Los helechos agrupan plantas sin flor ni semilla que se reproducen mediante esporas y que suelen encontrarse en ambientes húmedos y sombríos.
En Andalucía aparecen principalmente en barrancos, riberas, zonas de umbría y enclaves montañosos donde la humedad ambiental favorece su desarrollo.
Aunque no son tan visibles como otros grupos vegetales, su presencia contribuye a la diversidad botánica regional y permite comprender mejor la evolución y adaptación de las plantas a distintos hábitats.
Entre las especies que pueden encontrarse destacan el helecho común (Pteridium aquilinum) o el culantrillo de pozo (Adiantum capillus-veneris), representativos de entornos húmedos y protegidos.
Su inclusión en el catálogo facilita identificar especies menos conocidas y consultar fichas detalladas que amplían el conocimiento sobre la flora no leñosa del territorio.

Los musgos forman parte de las plantas no vasculares y constituyen comunidades vegetales de pequeño tamaño que crecen sobre suelos húmedos, rocas, troncos o superficies sombreadas.
Aunque pasan desapercibidos en muchos paisajes, desempeñan funciones ecológicas esenciales, como la retención de humedad, la protección del suelo frente a la erosión y la creación de microhábitats para otros organismos.
En Andalucía aparecen tanto en áreas montañosas como en entornos forestales o ribereños, adaptándose a diferentes condiciones ambientales.
Su estudio permite evaluar el estado ecológico de determinados hábitats, ya que muchas especies son sensibles a cambios en la humedad o la contaminación.
Integrar los musgos en el catálogo contribuye a ampliar la visión de la biodiversidad vegetal y permite explorar el catálogo más allá de las plantas más visibles o representativas.


Los líquenes son organismos formados por la asociación simbiótica entre un hongo y un alga o cianobacteria, lo que les permite colonizar ambientes muy diversos, desde rocas expuestas hasta cortezas de árboles.
En Andalucía se encuentran en numerosos ecosistemas y constituyen un elemento importante para el estudio ecológico del territorio.
Su capacidad para absorber sustancias directamente del ambiente los convierte en excelentes indicadores de calidad ambiental, especialmente en relación con la contaminación atmosférica.
Además, participan en procesos como la formación de suelo y el mantenimiento del equilibrio biológico en superficies rocosas o degradadas.
La incorporación de los líquenes al catálogo permite identificar especies poco conocidas pero relevantes desde el punto de vista científico y ecológico, y consultar fichas detalladas que ayudan a comprender su función dentro de los ecosistemas naturales.


El estudio de los hongos forma parte esencial del conocimiento del medio natural andaluz.
El apartado de Hongos y Setas de Andalucía permite descubrir un mundo biológico diverso y poco visible, estrechamente ligado a los ecosistemas forestales, los suelos y los ciclos estacionales.
Los hongos desempeñan un papel clave en los procesos ecológicos, como la descomposición de la materia orgánica y la simbiosis con numerosas especies vegetales.
Su presencia es indicadora de la salud de los ecosistemas y constituye un elemento fundamental de la biodiversidad andaluza.
Dentro del catálogo, la micología se integra como un apartado específico que permite conocer, identificar y comprender las principales especies de hongos presentes en Andalucía, siempre desde un enfoque divulgativo y respetuoso con el medio natural.


La flora endémica de Andalucía incluye aquellas especies vegetales que presentan una distribución muy restringida, limitada a determinadas zonas del territorio andaluz o compartida con áreas concretas del entorno mediterráneo.
Estos endemismos suelen localizarse en espacios naturales singulares, como sierras y macizos montañosos, con condiciones ecológicas muy específicas.
Destaca especialmente Sierra Nevada, que constituye el espacio natural con mayor número de endemismos de Andalucía y de la Península Ibérica.
En Andalucía se concentra una gran diversidad de especies vegetales, algunas exclusivas del territorio y otras compartidas con regiones del norte de África o del este peninsular, destacando los Endemismos de Sierra Nevada como los más específicos y singulares de la comunidad andaluza, siendo la más conocida la «Estrella de las nieves – Plantago nivalis·.
La clasificación de la flora endémica permite poner en valor este patrimonio natural único y subraya la importancia de su conservación.

Un catálogo botánico permite organizar y clasificar las especies vegetales de un territorio siguiendo criterios científicos y divulgativos, facilitando su identificación, estudio y comprensión.
En el caso de Andalucía, esta herramienta ayuda a conocer la diversidad vegetal regional, comparar grupos botánicos y acceder a información estructurada que resulta útil tanto en contextos educativos como en actividades de observación en el medio natural.
El catálogo reúne una amplia variedad de formas vegetales, desde árboles y arbustos hasta plantas herbáceas, helechos, musgos y líquenes, además de especies representativas o endémicas del territorio.
Esta diversidad permite ofrecer una visión global de la flora andaluza, mostrando cómo distintos grupos vegetales se relacionan con los ecosistemas y hábitats donde se desarrollan.
Para profundizar en el conocimiento de cada grupo vegetal es posible consultar fichas detalladas dentro del catálogo, donde se organiza la información por categorías y especies.
Además, el uso de guías de campo, la observación directa en espacios naturales y el aprendizaje progresivo a través de la exploración del catálogo contribuyen a mejorar la identificación y comprensión de la flora andaluza.

La clasificación de la Flora de Andalucía no debe entenderse como un sistema rígido, sino como una herramienta que facilita el conocimiento, la identificación y la divulgación de las especies vegetales.
A través de nuestro catálogo de flora, estas categorías permiten organizar las fichas de especies de forma clara, mejorar la experiencia de consulta y contribuir a una mayor comprensión de la riqueza vegetal del territorio andaluz.
Conocer cómo se clasifica la Flora de Andalucía es también una forma de valorar su diversidad y de tomar conciencia de la importancia de conservar los ecosistemas que la hacen posible.



Si no conoces el nombre científico o común, para facilitar su búsqueda,
puedes acceder a nuestro “Tablero sobre la Flora de Andalucía”,
de Pinterest, y localizarlas entre las imágenes
Consulta fichas detalladas y explora la Diversidad Andaluza
