
Playa semiurbana, sin apenas servicios salvo la del cercano complejo hotelero, por él que se tiene que acceder.
Comprende una porción de playa resguardada entre los salientes de las laderas que descienden desde la Sierra de Gádor, incrustada en los Acantilados del Cañarete.
Posee una longitud aproximada de 200 metros y algo más de 20 en su parte más ancha.
Está formada por grava y arena fina y posee aguas cristalinas y tranquilas.
Presenta un nivel de ocupación bajo.
Al estar cerca de la carretera N-340a, que conecta Aguadulce con Almería Capital, podemos aprovechar para estacionar en la vía que desciende hacia el Complejo Hotelero.
Sin embargo, es preferible evitar aparcar allí, ya que es una parada de la línea de autobús M-301 – Almería-Aguadulce-El Parador-Puebla de Vícar-Venta del Viso-NN -, la cual podemos utilizar para visitar la playa de la Garrofa desde cualquiera de las localidades mencionadas.
Desde la misma carretera, podemos desviarnos a la derecha, dirección a Aguadulce, justo antes del Túnel de la Garrofa, para aparcar el coche y emprender una exigente subida hacia la Torre de la Garrofa, también conocida como Torre de la Mona.
Es una torre vigía del siglo XVI que se erige a 82 metros sobre el nivel del mar, en lo alto de los acantilados del Cañarete, catalogada como Bien de Interés Cultural.