

Se trata de un Endemismo exclusivo de Sierra Nevada, presente en las Provincias de Granada y Almería, aunque en ocasiones se ha citado de forma dudosa en el Rif marroquí.
La planta, por su forma compacta y sus flores pequeñas y poco llamativas, pasa desapercibida tanto para los insectos como para los montañeros.
Sus flores, generalmente de colores apagados y sin aromas fuertes, no atraen fácilmente a los polinizadores, lo que a veces la obliga a depender de la autopolinización o del viento para reproducirse.
Además, su discreción visual hace que, a pesar de estar presente en su entorno, sea difícil de notar incluso para quienes recorren los hábitats donde se desarrolla.
Esta estrategia de discreción y eficiencia refleja su adaptación al entorno, permitiéndole sobrevivir y reproducirse sin necesidad de destacar visualmente..


La Ciacina de Sierra Nevada – Agrostis nevadensis – es una hierba vivaz, cespitosa, que alcanza entre 5 y 60 cm de altura.
Sus tallos son erectos, glabros y a menudo acodados en los nudos basales.
Las hojas, alternas y dísticas, tienen una lámina de 2 a 12 cm, de forma conduplicada y tacto áspero, con vainas más largas que los entrenudos.
La lígula, una prolongación membranosa que aparece en la unión entre la vaina foliar y el limbo en muchas gramíneas, es más larga que ancha y presenta el ápice dentado.
Las ramas son largas y terminan en espiguillas unifloras, de 2 a 2,5 mm, sostenidas por pedúnculos claviformes.
Las glumas, dos y casi iguales, resultan más largas que la flor, son agudas, uninervadas y muestran pequeñas espínulas en la quilla.
La lema, de ápice truncado, mide alrededor de 2–2,2 mm y presenta cinco nervios que se prolongan en cortas setas, además de una arista insertada en la zona media.
La pálea es diminuta y bífida. Posee tres estambres, lodículas enteras y un ovario súpero y glabro.
El fruto es una cariopsis.

La inflorescencia se organiza en una panícula piramidal, abierta y laxa, de 3 a 18 cm, de tonalidades verdes violáceas a purpúreas.
La floración tiene lugar entre junio y agosto.


En cuanto a su ecología, habita en pastizales orófilos y vivaces de Sierra Nevada, sobre sustratos silíceos como los micaesquistos, entre 2.000 y 2.900 metros de altitud.
Se instala en suelos algo húmedos, formando parte del denominado borreguil seco y constituyendo la transición hacia los borreguiles propiamente dichos.
Comparte este hábitat con especies características de alta montaña como Armeria splendens, Potentilla nevadensis, Plantago nivalis o Arenaria tetraquetra subsp. amabilis, entre otras.
En lo referente a su conservación, la especie no se considera amenazada.
Figura en la Lista Roja de la Flora Vascular de Andalucía con la categoría LC (Preocupación menor).
