
La Reserva Natural Laguna de Fuente de Piedra es uno de los espacios naturales más emblemáticos de Andalucía para la observación del flamenco.
Esta gran laguna salina, situada en el norte de la Provincia de Málaga, alberga la principal colonia reproductora de flamencos de la Península Ibérica y una de las más importantes del Mediterráneo occidental.
Ésta, junto a la Laguna de Camargue (Areles – Francia-), son las dos principales zonas de reproducción y donde se encuentran las únicas colonias estables de Europa.
La presencia de flamencos en Fuente de Piedra está estrechamente ligada a los ciclos naturales de lluvia y a la disponibilidad de agua.
No todos los años se produce reproducción, pero cuando las condiciones son favorables, la laguna acoge miles de ejemplares de distintas edades, convirtiéndose en un enclave fundamental para comprender la ecología de esta especie en humedales salinos.


La observación de flamencos es posible durante buena parte del año, aunque la abundancia varía notablemente según la climatología.
El otoño y el invierno suelen atraer concentraciones importantes, mientras que la primavera es clave para la reproducción, siempre que el nivel de agua se mantenga estable durante varias semanas.
En los años de cría, el visitante puede observar desplazamientos colectivos, zonas de descanso y, siempre a distancia, la actividad en las áreas de nidificación.
En verano, si la laguna se seca de forma temprana, muchos flamencos abandonan el humedal y se desplazan a otros enclaves andaluces o mediterráneos.


Por encima de todas las especies de Fauna que podemos encontrar en este Espacio Natural está el flamenco – Phoenicopterus roseus -, que utiliza la Laguna de Fuente de Piedra como el mayor espacio en toda la Península Ibérica para su reproducción, que junto con las Marismas del Odiel son las zonas principales de reproducción en Andalucía.
Siendo compartida esta función con la Laguna de la Camargue en Francia en lo que sería todo el Mediterráneo occidental, donde la población se estima entre 60.000-70.000 ejemplares repartidos entre España, Francia y el Magreb.

La visita a la laguna debe realizarse siempre desde Miradores, Senderos señalizados y Observatorios habilitados, integrados dentro de las infraestructuras de uso público de la Reserva Natural Laguna de Fuente de Piedra, diseñadas para minimizar molestias a las aves.
El acceso directo al interior del humedal está restringido, especialmente durante la época reproductora, ya que la tranquilidad es un factor decisivo para el éxito de la colonia.
Existen itinerarios sencillos para el senderismo en la Reserva Natural Laguna de Fuente de Piedra, así como puntos panorámicos desde los que se puede seguir la actividad de los flamencos con prismáticos o telescopio.
La observación pausada permite disfrutar del paisaje y entender mejor la dinámica natural de este humedal tan cambiante.

Los flamencos son bellos por naturaleza: presentan una figura esbelta, con largas y finas patas, un cuerpo plumoso blanco con tonalidades rosáceas y un alargado cuello; llegando a alcanzar más de un metro y medio de altura.

Uno de los momentos más singulares del año es el anillamiento de pollos, que se realiza en verano, normalmente entre julio y agosto, cuando los jóvenes aún no han iniciado el vuelo.
Estas jornadas tienen un importante valor científico y divulgativo, ya que permiten obtener información sobre crecimiento, supervivencia y desplazamientos futuros.
El seguimiento de las anillas ha demostrado la conexión de los flamencos nacidos en Fuente de Piedra con otros humedales de Andalucía, el Mediterráneo y África, subrayando la importancia de este enclave dentro de una red internacional de espacios húmedos.

A partir de su catalogación como Espacio Natural Protegido de Andalucía incluido en la figura de Reserva Natural Laguna de Fuente de Piedra la silueta del flamenco se utiliza como símbolo de la misma.
El flamenco llega a Fuente de Piedra con las primeras lluvias del invierno pero en un número no superior a 1.000-2.000 ejemplares, cantidad muy inferior a la época de cría, pues en esta fase se reparten por otras zonas húmedas.
Durante los meses de febrero-marzo llegan a la laguna para la fase reproductora entre 8.000-10.000 ejemplares.

Mencionados por primera vez por José Antonio Valverde en 1964 fue a partir de 1985 cuando se empezaron a anillar determinados ejemplares para estudiar su comportamiento.
A los pocos días de la llegada comienza el ritual del cortejo y después la cópula.
Será inmediatamente después cuando la pareja inicia la construcción del nido, ya que en unas 4 semanas nacerá la cría. Eso será entre mediados de abril y mediados de junio.
La colonia suele asentarse en el dique central de la laguna, reconstruido en varias ocasiones para facilitar la reproducción a los flamencos.
Casi todas las crías nacen al mismo tiempo, van abandonando el nido progresivamente y son dejados por los padres en una especie de guardería vigilados por otros ejemplares mientras ellos se desplazan a otros humedales en busca de alimento, llegando incluso a Doñana para ello.
Los 100 primeros días de vida del pollo los padres alimentan a las crías con una papilla regurgitada y luego depositada en el pico de sus polluelos.
Los pollos vuelan a los 75 – 80 días de nacer; durante los meses de julio y agosto crecen en tamaño y fuerza; y al final del verano, cuando se deseca la laguna, se marchan para posiblemente volver tras las lluvias otoñales.
A lo largo del año se organizan visitas guiadas y actividades de educación ambiental, especialmente en momentos clave como la época reproductora o los anillamientos.
Estas iniciativas permiten comprender mejor la historia de la laguna, el comportamiento de los flamencos y la fragilidad de los humedales salinos.
Para participar en estas actividades es recomendable informarse previamente a través de los canales oficiales de la Reserva Natural y del municipio de Fuente de Piedra, ya que suelen existir cupos limitados y normas específicas de acceso.

La Laguna de Fuente de Piedra forma parte de una red de humedales del interior de Málaga y de la campiña andaluza.
Lagunas temporales, salinas y zonas encharcadas cercanas actúan como áreas de descanso y alimentación complementarias para los flamencos en distintos momentos del año.
Combinar la visita con rutas señalizadas por el Espacio permite descubrir otros paisajes ligados al agua y entender la importancia de la conectividad entre humedales, siempre utilizando itinerarios autorizados y respetando las normas de cada espacio.
Teclea sobre los enlaces para conocerlos

Cada visita a la Laguna de Fuente de Piedra es distinta. La presencia de agua, el número de flamencos y el comportamiento de la colonia varían de un año a otro, reflejando la naturaleza dinámica de los humedales mediterráneos.
Observar flamencos en este espacio es una oportunidad para comprender la fragilidad de estos ecosistemas y la importancia de su conservación a largo plazo, tanto en Andalucía como en el conjunto del Mediterráneo.


En la Laguna de Fuente de Piedra se realizó en 1986 el primer anillamiento de flamencos de la Península, siendo el segundo humedal europeo mediterráneo tras la Laguna de Camargue.
Actualmente en nuestra comunidad también se efectúan anillamientos en el Espacio Natural Doñana y en el Paraje Natural Marismas del Odiel.
El objetivo de los anillamientos de los pollos nacidos en éstas es, principalmente, permitir un seguimiento de las aves, estudiando además de su morfología, las migraciones, vida, crecimiento, supervivencia, mortandad y demás datos que se podrán realizar en el futuro.
